
Dada la variedad y que, generalmente, unas han influido en otras, a veces por decisiones de sus maestros creadores, a veces por simple intercambio cultural, resulta difícil clasificarlas.
La intención de este artículo es dar una orientación básica para que el neófito, el posible futuro practicante, encuentre lo que busca.
En primera instancia podemos clasificarlas en las que se basan en un sistema de pugilato y las que lo hacen hacen hincapié en la lucha.
Entre las primeras tendremos las típicas técnicas de golpes con manos, pies, codos, rodillas, cabeza, etc. Karate-Do, Tae-Kwon-Do, Kung-Fu (Wu Shu), Kempo, Muai Thai, son algunos de los más conocidos.

Entre las segundas habrá una propensión al uso de agarres, derribos, proyecciones, llaves e inmovilizaciones. Judo, Aikido, Jiu-Jitsu, Chin-Na, son algunos de los estilos que las representan.

Esta “división” no significa que algunas escuelas de pugilato no integren derribos o llaves en su arsenal y que escuelas de lucha descarten el uso de diferentes golpes.
Algunas artes incluyen el uso de las armas tradicionales como complemento: palo largo (bo), nunchakus, tonfas, sable dao, venablo, etc.
Otras, como el Kendo (camino del sable), el Kuydo (camino del arco) y el Iaido (el arte del desenvainado) tratan como única vía de expresión el uso de éstas, no incluyen ninguna técnica a mano desnuda.
La práctica clásica del Tai Chi Chuan (taijiquan) casi nunca es asociada con alguna técnica de ataque o defensa y suele utilizarse exclusivamente como ejercicio para mejora de la salud física y mental. Pero últimamente se han revalorizado sus técnicas y cada vez hay más gente busca aprender sus aplicaciones marciales.
También están las que tiene con una orientación altamente competitiva, como el Full Contact o el Savate y otras que carecen de competencias de combate libre por ser sus técnicas de uso exclusivo para la autodefensa y, su aplicación real, incompatible con una práctica deportiva, como el Wing Tsung, por ejemplo.
Puede decirse que cuanto más antiguo es un arte marcial y más cerca de su raíz tradicional, más lejos de la competición y más cerca de la parte filosófica se encontrará (no por eso serán menos efectivas, sólo es un enfoque).
Las artes marciales de origen relativamente moderno tenderán a la simpleza y el ahorro de movimientos y a un carácter más deportivo (lo que no significa que sus practicantes no desarrollen una filosofía de vida asociada a su práctica).
Por su variedad de estilos, las artes marciales chinas merecen un capítulo aparte, con más de 100 estilos conocidos.
Claro que la elección variará según nuestras posibilidades económicas o geográficas, a veces lo que queremos no esta en nuestra ciudad… o ni siquiera en nuestro país.
Elijamos la que elijamos tengamos en cuenta que es el artista marcial y no el arte, cómo practica y no qué practica, lo que cuenta. Nuestro esfuerzo, constancia, paciencia y humildad son lo que nos definirá como practicantes.
Decir que tal o cual estilo es mejor que otro, es, además de una falta de respeto, una apreciación infantil que va en contra el propio espíritu de un verdadero artista marcial.

¡A practicar!
lord_calaver@