Gestos gatunos (IV)
Gestos gatunos (IV)
El gato es un felino que tiene muy desarrollada su musculatura, incluso en la cara, lo que le permite realizar muchos “gestos” y si a esto sumamos la múltiple combinación que pueden realizar moviendo las orejas, los bigotes, los ojos y el pelo, tenemos un abanico muy amplio de comunicación no verbal.
Las orejas hacia delante indican interés por alguna situación de su entorno, del tipo interés amistoso, ya que si las dirige hacia atrás puede indicar que se encuentra en una situación de amenaza y está dispuesto al ataque.
Otras expresiones que realizan los gatos incluyen el movimiento de los bigotes: si los abren en forma de abanico y los tiran hacia atrás, abriendo la boca, es una posición defensiva, no necesariamente que piensen atacar, es una señal de miedo.
Por otra parte, un gato con los bigotes extendidos a los lados demuestra calma y tranquilidad.
Como todos saben, los mininos tienen una colección variada de ruidos que emiten para comunicarse, que son diferentes según las situaciones y destinatarios del mensaje, incluso entre receptores humanos, de su propia especie o si se quieren comunicar con otros animales.
Los ejemplos mas diferenciados son los sonidos que emiten cuando se encuentran en celo, que son totalmente diferentes a los que pronuncian con su amo, para el que tiene algunos destinados a solicitar comida, otros para solicitar mimos y atención y algunos para demostrar enfado.
Los sonidos se pueden dividir en dos categorías. En la primera se encuentran los maullidos que emiten con la boca abierta y cerrada, tal cual como una conversación. Se les llama sonidos “vocales” y constituyen el auténtico vocabulario del gato, con variedad de modulaciones que hacen de sus maullidos se transformen es un mensaje perfectamente identificable.
La segunda categoría de sonidos incluyen los de mayor intensidad, habitualmente los que utilizan para comunicarse con los demás gatos u otras especies: gruñido del macho que ataca, el bufido del gato amenazado…
Los gatos pueden ampliar su repertorio de sonidos “vocales” siempre que sea estimulados, aunque su expresividad dependerá también de su raza.
Los siameses son considerados los más charlatanes y lo he podido comprobar personalmente durante toda mi vida, porque me han acompañado siempre este tipo de gatos y otros de raza de pelo largo, con los que he tenido ocasión de compartir momentos, efectivamente son bastante mas silenciosos.
Lo que sí está claro, es que los gatos con su “amo” se comunicarán con un mayor lenguaje que con el resto de los habitantes de la casa o de las personas con las que se relacionan.
@BlogEcoChica



